X

WoWRean

Guardianes Venerables

Los ancestrales y recluidos elfos de la noche han desempeñado un papel fundamental en la forja del destino de Azeroth. Los elfos de la noche actuales todavía recuerdan la Guerra de los Ancestros de hace más de 10000 años, cuando frustraron la primera invasión de Azeroth a manos de la Legión Ardiente. Siglos después, cuando los remanentes de la Legión se unieron a los viles sátiros, los elfos de la noche volvieron a hacer frente a la amenaza y terminaron venciendo a las fuerzas dispuestas a sembrar el caos en su mundo.

 

Historia de los elfos de la noche

La aparición de la Legión había cambiado para siempre la sociedad de los elfos de la noche. Tyrande Susurravientos y Malfurion Tempestira, sus líderes, promovieron una civilización pacífica y rechazaron el uso de la magia Arcana, que fue lo que, en primer lugar, atrajo a la Legión a Azeroth.

Sin embargo, la tranquilidad de los elfos de la noche fue perturbada una vez más cuando la Legión y su terrorífica Plaga de no-muertos orquestó una nueva invasión de Azeroth en los tiempos modernos: un conflicto conocido como la Tercera Guerra. Los elfos de la noche lucharon junto a la Horda y la Alianza para derrotar a la Legión, pero la victoria fue posible únicamente con una explosión que dañó el bendito Árbol del Mundo, el cual, desde tiempos inmemoriales, había concedido a los elfos de la noche inmortalidad y protección contra el envejecimiento y las enfermedades.

 

Hubo druidas desertores que, desoyendo las advertencias de Malfurion, crearon un nuevo Árbol del Mundo con la esperanza de recuperar la inmortalidad de los elfos de la noche. Desgraciadamente, este nuevo Árbol del Mundo acabó por corromperse a causa de un mal oscuro llamado la «Pesadilla Esmeralda», la cual los elfos de la noche pudieron combatir gracias a la ayuda de Malfurion.

Aunque los elfos de la noche todavía deben asumir la pérdida de su inmortalidad, el destino de Azeroth depende de su resistencia y su voluntad para ayudar a otras razas, cualidades que la Legión Ardiente no dudará en volver a poner a prueba.

 

Zona de inicio

Teldrassil

La pérdida del primer Árbol del Mundo, Nordrassil, durante la Tercera Guerra brindó una  nueva era en la historia de los elfos de la noche: una en la que esta venerable raza ya no sería inmune al envejecimiento, la enfermedad y la fragilidad. Mientras los elfos de la noche se esforzaban por asimilar su destino, Fandral Corzocelada y un grupo de druidas que pensaban como él conspiraron para crear un nuevo Árbol del Mundo que restaurara la preciada inmortalidad de los elfos de la noche. Gracias a los esfuerzos de estos druidas, Teldrassil se plantó en la costa al norte de Kalimdor y la mayoría de la sociedad de los elfos de la noche tomó residencia en lo alto de las potentes ramas del nuevo Árbol del Mundo.

Sin embargo, Teldrassil no fue bendecido por los Dragones Aspectos como lo había sido Nordrassil y, por tanto, el nuevo Árbol del Mundo no cambió el hecho de que los elfos de la noche eran mortales. Aún peor, el Árbol del Mundo y sus habitantes comenzaron a mostrar signos de una enfermedad antinatural, que después descubrieron que había sido causada por la Pesadilla Esmeralda. Por desgracia para los elfos de la noche, se descubrió que Fandral había caído bajo la influencia del la Pesadilla y había permitido que la corrupción de Teldrassil se asentase. Finalmente, los caprichosos planes de Fandral fueron fastidiados por el poderoso archidruida Malfurion Tempestira y Teldrassil fue purificado. Para señalar la victoria sobre la Pesadilla, los Dragones Aspecto Alexstrasza e Ysera bendijeron el árbol para garantizar su vitalidad en los años venideros. Pero a pesar de ser una bendición grande y noble, no restauró la inmortalidad de los elfos de la noche.

 

Últimamente, la recuperación de Teldrassil se ha ralentizado y han vuelto a surgir signos de la corrupción de la Pesadilla. Ya preocupados por la tensión política y la vasta destrucción desatada por el Cataclismo, los elfos de la noche ahora deben determinar la causa de la enfermedad de su amado Árbol del Mundo y volver a concentrar sus esfuerzos en la grave situación a la que se enfrenta Azeroth.

 

Ciudad capital

Darnassus

En lo alto de las enormes ramas del segundo Árbol del Mundo, Teldrassil, se encuentra la magnífica ciudad de Darnassus. Los elegantes puentes, bellos bosques y caminos cubiertos de hojas que adornan el paisaje de la ciudad son testimonios de la reverencia que sienten por la naturaleza los elfos de la noche. Una de las estructuras más notables de Darnassus es el impresionante Templo de la Luna, el centro de culto de la suma sacerdotisa Tyrande Susurravientos y sus Hermanas de Elune.

Darnassus es el hogar de los elfos de la noche de cualquier vocación y la ciudad ha abierto recientemente sus puertas a los refugiados humanos de Gilneas también. Muchos de estos humanos asediados han contraído una extraña maldición que los transforma en bestias lobo ferales conocidas como huargen. Aunque a menudo se recluyen, los elfos de la noche han permitido que estos forasteros entren en Darnassus porque conocen los peligros de la ciudad maldita de Gilneas a la perfección: de hecho, fue un grupo de druidas elfos de la noche el que creó el primer huargen hace milenios. A pesar de la llegada de estos nuevos residentes, Darnassus continúa siendo un símbolo de la rica cultura y gloriosa historia de los elfos de la noche.

 

 

 

Líderes

Tyrande Susurravientos

Desde La Guerra de los Ancestros, la suma sacerdotisa Tyrande Susurravientos y su compañero, el archidruida Malfurion Tempestira, han guiado a los otrora inmortales elfos de la noche. Una y otra vez, el sabio consejo de Tyrande y Malfurion ha ayudado a los elfos de la noche a prevalecer sobre la demoníaca Legión Ardiente y otros peligrosos enemigos. Pero durante gran parte de los últimos diez mil años, Tyrande ha cargado con el cetro del liderazgo sola mientras Malfurion pasaba grandes períodos de tiempo ocupado con sus obligaciones en el Sueño Esmeralda.

Poco después de la Tercera Guerra, Malfurion quedó atrapado en la Pesadilla Esmeralda, una sombría aflicción que se había extendido por el sueño. Gracias a las valientes acciones de Tyrande, Malfurion fue liberado después, lo que llevó a una emotiva reunión y al matrimonio entre los dos líderes. Ahora, en medio del malestar político, desastres naturales y violentas incursiones de la Horda en tierras de los elfos de la noche,

 

Malfurion Tempestira

A partir de Cataclysm, Malfurion Tempestira se unió a Tyrande en la guía de la raza Quel'dorei. Malfurion y Tyrande se han concentrado en guiar a su gente hacia el incierto futuro de Azeroth, tal y como lo hicieron en el pasado.

 

 

 

 

 

Montura racial

Sable de la noche

Los sables de la noche se consideran unas de las criaturas más sanguinarias de Kalimdor. Antiguamente, ningún habitante del continente estaba a salvo de los prestos y despiadados ataques de estas ágiles bestias. Los elfos de la noche vieron gran potencial en los feroces sables de la noche y domesticaron a los mejores ejemplares de la especie para que les sirvieran de montura en la batalla. En concreto, los experimentados Centinelas los usaban con gran efectividad mientras patrullaban las fronteras de las tierras de los elfos de la noche. Hasta la fecha, los sables de la noche continúan siendo una valiosa parte de la cultura de los elfos de la noche como compañeros, cazadores y monturas.

 

Rasgos raciales

Fusión de las Sombras

Escabullirse entre las sombras y esperar el momento adecuado para atacar es la segunda naturaleza de los elusivos elfos de la noche

Espíritu de fuego fatuo

Los elfos de la noche caídos asumen la forma de espíritus de fuego fatuo.

Resistencia a la Naturaleza

Los elfos de la noche tienen una resistencia natural a la magia de Naturaleza.

Presura

Los ágiles elfos de la noche tienen una ligera posibilidad de evitar por completo ser alcanzados por ataques físicos.

Toque de Elune
Los elfos de la noche tienen beneficios únicos, diferentes de día o de noche.